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Llorabas como nunca me lo hubiera imaginado,
Cuando yo abrace tu cuerpo casi derrumbado,
Ese día la tristeza inundó tu alma herida,
Y tanta impotencia contenías en las manos.
Tú me explicabas lo que había sucedido,
Con llanto que te ahogaba, sin aliento como un niño,
Es que aquellos querubines se habían amado tanto,
Y prefirieron ir al cielo antes que ser separados.
Y el dolor fue mío por un eterno instante,
Y no sabia que decir hermano para ayudarte.
Se fuerte hermano mío, levántate mi hermano,
Mi ejemplo de hombre eres tú,
Señor de señores que lejos extraño.
No caigas hermano mío, resiste mi hermano,
Me partes el alma en pedazos si veo que sufres,
Y sigues llorando.
Mi hermano.
Y hoy hubiese amado el estar allí contigo,
En el momento exacto en que llegaba tu niñito,
Y que lloraras, si, esta vez si sobre mi hombro,
Descargando una mezcla de alegría y desafío.
Y sentir todo ese amor por un eterno instante,
Y no saberte que decir hermano, pero abrazarte.
Festeja hermano mío, sonríe mi hermano,
Mi ejemplo de hombre eres tú,
Señor de señores que lejos extraño.
Como cuando éramos niños, subámonos a un árbol,
Para gritarle juntos al mundo que tu hijo ha llegado.
Dios sabe la grandeza que hay en tu alma hermano,
Por eso hoy bendijo tu vida bajando del cielo,
Un ángel dorado,
Y Ian lo has llamado. |
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ooBzwjlRF |
| Hola Alberto, me alegro que hayas entcnorado un Kakuy, como lo llamamos por aqui, en Santiago del Estero, Argentina y que lo hayas logrado fotografiar, ya que son muy difedciles de encontrarlos, dada su gran capacidad de memetizarse con el lugar en donde se encuentran.Te prometo agregar el sonido o grito del Kakuy en la misma fotografeda, ased lo escuchas, por si afan lo lo has hecho.Gracias por tu visita y por tu comentario en mi pe1gina.Un abrazo a la distancia. |
| Enviado por phrDdQVkuGxVxix [14/Mar/2012, 01:33 am] |
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